Antes
El problema
El soporte de Snipes recibía cada mes cerca de 5.500 interacciones por email y por teléfono, con unas 250 llamadas diarias, y solo se atendía en español. Casi todo eran devoluciones, preguntas por el estado del pedido y dudas de transporte. Hasta un 30 % de las llamadas se quedaba sin que nadie descolgara, y contestar llevaba unos cinco minutos. Con ese montaje, la operación no iba a poder crecer al ritmo de la marca.